domingo, 15 de mayo de 2016

JEREZ


Poeta chacharero que, setentón como eres,
zurciendo seguidillas al cementerio vas,
fiambres chicoleos diciendo á las mujeres
que en Cádiz se abanican... ¿no sabes de ella más?

¿No has visto sus colegios, sus templos, sus hospicios,
su puerto, su marmórea suntuosa catedral,
su pauperismo escaso, sus múltiples oficios,
su higiene, la limpieza de calles y edificios,
cuanto hace respirable su atmósfera social?

¿Crees que vivió humillada sin importancia alguna
mientras de tantas flotas interventora fué?
¿No se batió tres veces, perdiendo su fortuna,
contra Inglaterra y Francia con indomable fe?
¿De España aquí no tuvo la libertad su cuna,
y no arriesgó cuanto era por mantenerla en pie?
¿Acaso hay por sus hechos de sus provincias una,
si parias no la rinde, que gracias no la dé?

¿Sus pueblos qué te han hecho que ni al pasarlos miras?
¿No tienen una historia bien digna de mención
Jerez, Conil, Sanlúcar, Tarifa y Algeciras,
y no hubo aquí Guzmanes y Ponces de León?

Tarifa está orgullosa del suyo, que es él Bueno:
de Napoleón ni quiso ni se dejó tomar;
entre ella y Algeciras no abarcan gran terreno,
mas son jardines puestos á orillas de la mar.

De todos nuestros pueblos las fértiles comarcas
lo mismo son: vergeles bañados de áurea luz:
tan llenas como antaño no tienen ya sus arcas,
mas aún dan honra á Cádiz y al ámbito andaluz.

Los hombres y los pueblos decaen y se enervan,
pero nosotros damos gran culto á lo anterior,
y todos nuestros pueblos archivan y conservan
las glorias de sus padres, con que se dan valor.

Nuestros anales llenan los más ilustres nombres;
alcázares, cartujas y fábricas sin par
sagradas y civiles, asombro hoy de los hombres,
se elevan en el término del último lugar.

Desde Tarifa á Olvera, de Ubrique hasta Chipiona,
no hay ruina, ni edificio, ni de terreno pie
que al evocar recuerdos ó nombres de persona.
el de una ilustre hazaña ó un héroe no nos dé.

Pues distes á Alicante y has dado á Tarragona
(labor sutil de artístico tejido y trabazón)
con los alegres pueblos que hallastes en su zona,
alfombra, manto, anillos y nimbos y corona...
¿por qué haces de los pueblos de Cádiz omisión?

¿No temes que se ofendan y con razón te acusen
de descortés, de indocto, de desleal tal vez,
los que en juzgar tu Cádiz y su intención se intrusen
por dos tan grandes pifias que nos parecen diez?
Por no mentar en Cádiz al buen Doctor Thebussem
y dar al del Priorato más precio que al Jerez.

Yo de Jerez soy hijo, por mi ciudad abogo;
y en versos á los tuyos de osar con pretensión,
contra tu aprecio injusto mi bilis desahogo
de la ciudad y el vino lanzándome á campeón.

¿Qué idea es la que tienes del pueblo jerezano
y de los vinos-néctares que sus comarcas dan?
Aquél cual los más cultos es culto y cortesano,
y el vino... alza á los muertos cuando á enterrarlos van.

¿Tú del Jerez no sabes que el rey es de los vinos?
¿que do un tonel se tuerce del de cualquier región,
con un pichel del nuestro, por mares y caminos,
bonificado, adquiere legal circulación?

¿Tú del Jerez no sabes que va á San Petersburgo,
que ya á Berlín y á Londres y á Copenhague va,
y á Roma y á Stokolmo y á Nueva York y á Hamburgo...
y allí á donde hay quien sepa beber, si no ha ido, ira?

Como el Jerez ¿cuándo hubo celebridad famosa?
¡Dónde hay ni panacea, ni extracto, ni elixir
de más vital potencia; ni dónde, en fin, hay cosa
que más ayude al hombre sin penas á vivir?

Una ancha y honda copa de buen Jerez encierra
de todo mal el término y el ser da á todo bien;
cristal de la esperanza, de él á través la tierra
se ve cual peristilo de imaginario edén.

¿Por qué crees tú, caduco poeta vagabundo,
que el pueblo inglés alcanza por mar tan alta prez?
Porque es el que de todos los pueblos de este mundo
por mar recibe y bebe mejor y más Jerez.

Por eso aquí es bienquisto: porque es verdad que vino
á Cádiz con sus buques dos veces á saquear
y la dejó sin clavos, y hoy es nuestro vecino
y está haciéndose el sueco y el sordo en Gibraltar.

Pero es de nuestro néctar el bebedor más fino,
el comprador más firme y exacto en el pagar:
sus cuentas diplomáticas sabrá embrollar ladino,
mas no es Jerez quien éstas le tiene que ajustar.

Jerez, licor y pueblo dos cuentas trae distintas
en dos distintos libros abiertas al inglés,
con dos distintas fechas y dos diversas tintas;
tu cuenta es una, pero con vino y pueblo es.

La del inglés no puede jamás ser liquidada,
por el licor ni el pueblo, que es cuenta nacional:
la del de nuestro cuento ya es cuenta descontada:
cuando liquide España su cuenta general.

Jerez tiene hace siglos su lealtad probada
y al finiquito patrio concurrirá leal:
la tuya es de honra mutua y debe ser cobrada
por la ciudad y el vino, y es tuya y personal.

Conque los dos Jereces tu viaje aquí interceptan:
Jerez, ciudad y vino, dos entidades son
que ni desdén merecen, ni tu silencio aceptan:
ó  cántales, ó dales de tu desdén razón.

                                                                                    JOSÉ ZORRILLA.
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LA MISIÓN DE EDUCAR

Educar es lo mismo que ponerle un motor a una barca. Hay que medir, pesar, equilibrar... y poner todo en marcha. Pero para eso uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, que ese inexperto barco mientras uno lo trabaja, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hasta islas lejanas. Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada. Manuela Fernández

A MI HONORABLE PADRE. 19/05/08

A mi honorable padre.

Me encuentro en una situación difícil, pero cómoda. Es como si flotara en el espacio de los recuerdos. Todo sabe a recuerdos, todo son momentos vividos. Si camino, recuerdo; si pienso recuerdo más intensamente; si tomo cerveza, recuerdo instantes que compartimos; si voy a la compra, él siempre está presente. Todo lo que hay a mi alrededor me recuerda a él. Sueño con su presencia. Fue una persona muy importante en mi vida y para mi vida. Le dije millones de veces que lo quería y eso me reconforta sobremanera. Ahí ando, en estos senderos me encuentro. En alguna ocasión, los lagrimales vierten alguna gota de dolor. Sigo viviéndolo mucho más intensamente que cuando me regalaba su presencia.
Fue un hombre bueno, un buen hombre. Íntegro hasta la exageración. Honesto hasta hacer de la honestidad misma su modo de vivir. Paciente como el mejor chacal que espera el movimiento de su presa para capturarla, él para ayudarla. No tenía palabras de más, las que usaba se llenaban de esperanza y de emoción contenida. Lo quise hasta la profundidad del alma compartida y amiga. Tuve poca comunicación con él en los últimos años porque se apagaba su intelecto y, a la vez, su generosidad de coloso humano.Todo huele a él; todo sabe a él; todo suena a él. A él. A él mismo.

Siempre te recordaré, siempre te querré querido papá.

IN MEMORIAM - Tu hijo Josemari.


A MI MUSA

A MI MUSA

¿Y ahora qué? Ya no estás a mi lado.
Tu presencia se deshace tal el hielo
en fuego, se fija como una obsesión
que me llena y me llega y me yaga
en tremendos nubarrones irónicos
que deshacen amapolas de sueño.
Ese sueño sutil y estremecedor
de tu voz, de tu sonrisa,
de tus angelosos labios,
purpúreos y carnosos.
¡Dímelo al oído cuando estés!
Dime que quieres sólo un susurro mío,
un agradable abrazo mío, tal vez
un espontáneo beso mío.
¡Dímelo cuando estés!
Dime que el sueño sueña,
dime que el amor ama,
dime que sin llorar lloras,
dime que no podemos hacer nada,
dime que me quieres.
¡Dímelo cuando estés!
Te quiero a morir, planeta de mis sueños.

PARA MI VIDA, PARA TI.


PARA MI VIDA, PARA TI.

Amor, azucena celestial,
que nada entre espumosas olas,
¿por qué no me dices que me quieres?
¿por qué no colocas tu dulce,
perfume entre caracolas?
Dime amor, huele mi perfume,
ama mi instante, sueña con
tu sombra, con tu recuerdo,
inventa la estrella, ama el infinito
exhala perfumes inquietos
y dormidos silencios de placer.
¿Por qué no me dices que me quieres?
Hambre de mis venas,
Elegíaca amaca,
Luz de mis luces,
Entrada de mis penas,
Novela sin escribir,
Amor de mi vida.
¿Qué quieres que te diga más?
¿Qué? ¿Qué sueñas?