miércoles, 16 de marzo de 2016

VII CONGRESO INTERNACIONAL PUERTO RICO.

                ‘Españolario’ de autor.

 De América a zarrapastroso pasando por dinero o fútbol, 27 lingüistas y escritores de las dos orillas del Atlántico retratan un idioma que pone distintas músicas a las mismas letras.

 A: AMÉRICA Nos tocó en suerte llamarnos América en honor a un personaje ambiguo e incierto, un tal Américo Vespucio que bien pudo haber sido espía, fabulador, tratante de esclavos o comerciante, y de cuyos dudosos hechos el más improbable es que alguna vez haya realmente visitado el Nuevo Mundo. Vaya capricho del destino, con tanto viajero ilustre y descubridor insigne que en efecto nos puso encima la bota. Y pensar que por Rodrigo de Triana, el jovenazo que de primeras nos divisó y señaló con el índice, hubiéramos podido llamarnos más bien La Trianera. Bartoloma o La Bartola, y en el peor de los casos El Caserío, por Bartolomé de las Casas. Cristosfera por Cristóforo, o de una buena vez Colonias en derivación de su apellido. La Cortesana por Hernán Cortés. La Pizarra por Francisco Pizarro. La Gonzalona, Jimenea o Quesería por Gonzalo Jiménez de Quesada. Esos al menos hubieran sido nombres anclados en la historia. Pero no. Nos ganamos porque sí el apócrifo pero sonoro nombre de América.

Laura Restrepo, escritora colombiana, autora de Pecado (Alfaguara).
B: BIBLIOTECA Sitio que aloja la memoria de una sociedad o de un lector (hable español o cualquier otra lengua). El arquetipo de toda biblioteca es la mítica Biblioteca de Alejandría, de la cual no sabemos casi nada, salvo su famosa ambición de coleccionar todos los libros del mundo. Las responsabilidades de una biblioteca son: atesorar documentos (no solo libros) sin meramente acumularlos, clasificar racionalmente tratando (en lo posible) de no censurar lo que clasifica, ser generosa, facilitar a todo lector (con las precauciones necesarias) el acceso a sus fondos, merecer la lúcida advertencia que llevaba sobre su pórtico una antigua biblioteca de Egipto: “Clínica del alma”.
Alberto Manguel, director de la Biblioteca Nacional de Argentina.

E: EDUCACIÓN En el aprendizaje de la lengua, cabe enseñar y transmitir el cuidado de la palabra. Educar ya desde el hogar para hablar, leer y escribir bien es decisivo para el adecuado ejercicio de la libertad y la convivencia. Y dominar la lengua materna es condición para el plurilingüismo. En la literatura, las artes, la cultura y la ciencia late y vive una forma de comprenderla, un legado que hemos de recrear. Singularmente, con la lectura, la escritura, el libro, las nuevas tecnologías y la conversación se propicia el amor y el conocimiento de la lengua española. Y nada sustituye al profesorado, al aula y a la biblioteca.
Ángel Gabilondo, catedrático de Filosofía en la Universidad Autónoma de Madrid. Fue ministro de Educación de España entre 2009 y 2011.


FÚTBOL El fútbol es el juego mejor repartido en el planeta. El poeta Antonio Deltoro lo define como “la venganza del pie sobre la mano”. La especie que se desarrolló gracias al cerebro, al ojo y al pulgar oponente, vuelve al origen pateando una pelota. No hay actividad física más democrática: solo ahí alguien pequeño puede ser Messi. La lengua se ha modificado con su impulso, incorporando el verbo “chutar” y el sustantivo “guardameta”, y expresiones que definen situaciones existenciales: “fuera de lugar”, “autogol”, “ponerse la camiseta”. Gracias al fútbol, “la mano de Dios” pasó de la teología a la picardía. Es la única forma de la épica donde un 0-0 puede resultar extraordinario y que acepta juzgarse mal a sí misma. El árbitro se equivoca tanto que el fútbol es un nítido reflejo de otro juego donde la justicia es relativa: la vida.
Juan Villoro, escritor mexicano, autor del libro de crónicas sobre fútbol Dios es redondo

H: Humor ¿Es el español una lengua adecuada para el humor? Sin duda, el doble sentido y las palabras con diversos significados regionales deparan inesperadas sonrisas. Diré, abusando del eufemismo, que, por ejemplo, la hija del pollo en España es la novia del pijo en Venezuela, y que, en la variada geografía del español, carro=coche=auto y caraota=fríjol=judía. Sin embargo, a la hora de reír influye más ese elemento cultural llamado sentido del humor que las travesuras de la lengua. No todos reímos de todo. Pero llevamos siglos riendo en el mismo idioma con Cervantes, Quevedo, Lope, Cantinflas y Les Luthiers.
Daniel Samper Pizano, escritor colombiano, autor de De mil humores (Temas de Hoy).


LITERATURA ¿Qué le debe la lengua a la literatura en español, además de la obviedad de catedrales como el Quijote? Quizás el haber sido y ser una forma de contrabando eficaz, una arteria saludablemente intoxicada por la que circulan —en libros, en cómics, en periódicos—, giros y maneras (cutre,órale, chévere, aguacate: materia prima disímil formando un todo homogéneo) que sacuden el polvo y la caspa del idioma y lo vuelven brioso, incómodo, enervante; y quizás también el haber sido y ser un espacio donde tantos —Cabrera Infante y Cortázar y Nicanor Parra y etcétera— retorcieron el lenguaje hasta estrujarle sus más extremas posibilidades, perdiéndole respetuosamente el respeto, transformando el mármol de los próceres en un sitio apto para brincar con mucho donaire, y dejaron en herencia cosas tan fundamentales como, por ejemplo, la palabra “cronopio”.
Leila Guerriero, periodista argentina, autora de Frutos extraños (Alfaguara).

Ñ Es posible recorrer Nueva York sin más bagaje que el español, pero en el extenso mundo del castellano es difícil entender anuncios, nombres de establecimientos y de todo tipo de artilugios sin saber inglés. Nos inundan los anglicismos, secundarios como somos en ciencia y tecnología, economía y política. Pero en esa competición entre lenguas, al menos podemos proclamar una victoria: la supervivencia “tecnológica” de nuestra letra más singular, la ñ, que expresa el sonido nasal palatal, inexistente en latín (y en inglés, alemán o francés), que surgió para representar grupos como gn, nn o ni. En realidad, fue una “guerra de ordenadores”: en 1991, la Comunidad Económica Europea recurrió la prohibición del Gobierno español de importar ordenadores en cuyos teclados no apareciese la ñ. Por una vez, hubo unanimidad en ambos lados del Atlántico: los idiomas no son cualquier cosa. No somos líderes en la creación de tecnología, pero vencimos a la fría lógica de uno de sus productos.
José Manuel Sánchez Ron, académico de la RAE y catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad Autónoma de Madrid.

O: ORTOGRAFÍA La ortografía es el conjunto de principios, elementos (letras…), reglas y orientaciones que fijan la escritura correcta de una lengua. Es el código lingüístico donde mejor se percibe la unidad de un idioma. Por encima de nuestras diferencias en la pronunciación, en el léxico o en la gramática, los hispanohablantes escribimos como si tuviéramos una misma voz. La unidad ortográfica posee gran importancia en el ámbito de la comunicación y de la economía. El dominio de la corrección escrita es un valor que se refleja en la imagen social y que tiene consecuencias económicas, laborales y culturales. Por eso, es importante su aprendizaje y su respeto.
Salvador Gutiérrez Ordóñez, miembro de la RAE y coordinador de la Ortografía académica.
 
P: POLÍTICAMENTE CORRECTO Las palabras son huellas. No son homenajes. No son estatuas de dictadores que nos distraen de quienes queremos ser a partir de hoy. El diccionario no posa para salir favorecido: dentro de las carcasas de sus significantes sedimentan sucesivos discursos de poder, tópicos malsanos, correcciones. Las palabras no deberían escamotear la violencia del mundo, sino contenerla y recordarla para que las podamos arrojar contra el espejismo de nuestra propia libertad. No es que la realidad se funde bíblicamente en el lenguaje, es que no puede esconderse tras las palabras que la nombran. La carne ya estaba ahí. Convertir el lenguaje en falsa utopía suaviza la crueldad del verdugo de las mujeres, de los gitanos, de los gallegos. Nos pone anestesia.
Marta Sanz, escritora española, autora de Farándula (Anagrama).

Q: QUIJOTE 1. Mito de la cultura hispánica que culturetas, pedabobos y políticos desentierran cada cien años para usar como arma arrojadiza. 2. Libro escrito por Miguel de Cervantes en lengua española y convertido en clásico por generaciones de lectores de todo idioma, origen y pelaje, que encontraron en él un mundo extraordinario de humor, inteligencia y buen ánimo. La invención de unos personajes vivos, pero simbólicos, la quiebra de límites entre la realidad y la ficción, y una escritura feliz y desatada cambiaron para siempre el modo en que la literatura explica el mundo. Tonto el que no lo lea.
Luis Gómez Canseco, catedrático de Literatura en la Universidad de Huelva y autor de la edición de la RAE del Quijote de Avellaneda.

R: RED SOCIAL La lengua española se dio un revolcón en Internet. Las redes, que son un patio de colegio global, ayudaron a que la gente siga escribiendo español sin faltas de ortografía. El “feis” hace literatura cada cinco segundos. La gente abre su corazón, y lo abre con un español coloquial, pero lleno de pasión. El “feis” es cotidiano y el Twitter es más profesional. El “feis” trajo erotismo al español. Y las redes sociales son palabras con fotos, palabras españolas. La lengua que no tiene “feis” no existe. El “feis” son las nuevas tablas en las que Moisés esculpiría hoy los Diez Mandamientos.
Manuel Vilas, escritor español y autor del diario nacido en Internet Listen to me (La Bella Varsovia).
S: ‘science’ Sí, así, en inglés. Si una chavala interesada en hacer una carrera de ciencias me pidiera un consejo, le diría que, antes incluso de estudiar el cálculo diferencial o la formulación de la química orgánica, aprendiera inglés. Porque eso facilitará enormemente su vida académica y profesional. Newton escribió su obra magna en latín, y Einstein lo hizo en alemán, pero hoy toca el inglés como lingua franca. La ciencia es un empeño internacional, y la primera obligación de sus practicantes es entenderse unos a otros. El español, no obstante, seguirá siendo una valiosa herramienta de divulgación científica. Esto es, mientras haya lectores.
Javier Sampedro, científico y periodista, autor de Deconstruyendo a Darwin (Crítica).
TRADUCCIÓN En nosotros convive, escondida, la musicalidad del idioma ruso que marcó la infancia de dos generaciones de cubanos. Nuestra memoria afectiva pasa por esa banda sonora de dulce y triste cadencia que terminaba en la lectura del Koniec como milagro final. La literatura rusa le regaló el silencio a nuestro acelerado lenguaje. El Caribe francófono y anglófono es un verdadero misterio para nosotros. Quienes traducen sus obras al español emplean tantos clichés y esquemas explicando los contextos que los propios caribeños no logramos reconocernos o acercarnos con naturalidad a las historias que nos narran.
Wendy Guerra, escritora cubana, autora de Negra (Anagrama).
U: ‘USA’ En la proyección sobre el número de hablantes de español para el año 2050 que figura en algunos de los documentos divulgados por el Gobierno de Estados Unidos queda claro que se espera que el español se expanda de forma exponencial. En el censo de 2000 constaba que había 35,3 millones de habitantes que hablaban español como lengua materna o como lengua de herencia, un 12% de la población total. En 2010, eran 37 millones (el 15% de la población) y la proyección para 2050 era de 92 millones (el 24% de la población).
Juana Muñoz-Liceras, lingüista y profesora en la Universidad de Otawa.

V: VOCABULARIO El vocabulario, el léxico del castellano o español, refleja la cultura de su extensa comunidad de hablantes y permite nombrar conceptos, emociones, imágenes. Como todas las lenguas vivas, el español actual olvida palabras, pero crea otras y, gracias a la globalización, acoge préstamos al tiempo que da vida nueva a palabras de sus propias variedades. Por eso, junto al cotidiano, sus hablantes disponemos hoy de un ingente vocabulario, más o menos pasivo, que activar para comunicarnos. Nunca español de Europa y español de América han estado tan cerca.
Pilar García Mouton, profesora del CSIC y coautora de Palabras moribundas (Taurus).
‘Whatsapp’ A pesar de la exótica w —letra advenediza que a través de anglicismos busca hueco en la lengua escrita, sin acabar de encontrar acomodo en la oral—, el whatsapp se ha convertido en instrumento de comunicación inmediata por excelencia. Puente entre la oralidad y la escritura, su influencia en la lengua, no obstante, se limita al ámbito de la comunicación escrita. De hecho, se nutre de la lengua viva cotidiana y elimina lo prescindible (acentos, signos de puntuación, vocales, consonantes) o da nuevo uso a lo tradicional (emoticonos, mayúsculas) para crear textos apenas elaborados sintácticamente, poco complejos y a menudo redundantes. Por eso triunfa: porque el resultado es algo vivo, dinámico, flexible, espontáneo, inmediato. Como la vida misma.
Florentino Paredes, coordinador de El libro del español correcto (Espasa/Instituto Cervantes).

‘X’ La “x” es la pequeña extravagancia que simboliza la identidad de los mexicanos. En el siglo XVII, el sonido “sh” del náhuatl fue transcrito como “x” por los misioneros. Hay x escondidas en muchas palabras, como “chocolate”. Antiguamente también simbolizaba el sonido de la “j”, y de allí que en los facsímiles veamos escrito “quixote”, y escribamos ahora “Xalapa” y “Texas”. La encontramos también en el axolotl, el anfibio que Cortázar inmortalizó en un cuento. A pesar de los exabruptos que causa en quienes no la comprenden, la x siempre consigue exhumarse. Como los exiliados, como los pueblos en peligro de extinción, la x es una sobreviviente.

Guadalupe Nettel, escritora mexicana, autora de Después del invierno (Anagrama).

‘Y’ La “y” es la imagen del bivio, según Gracián. En efecto, ofrece varios. Se la conoce por dos nombres: uno prestigioso e inapropiado, “Y griega”; y otro fonético: “ye”. Tiene dos valores: vocálico, “pejerrey”, y consonántico: “yuyo”. Consonante tiene dos articulaciones: sorda, común a vastas zonas del español; y otra, “rehilada”, propia del Río de la Plata, que afirma el pedal sonoro. En el litoral argentino, sustituye al sonido de la “ll”: decimos “yanto” (en otras zonas decimos “lianto”). Y una curiosidad: en Catamarca la “rr” (rosa) se aproxima al sonido de la ye rehilada: “Llegó la yubia”, vale por: “la rubia” o “la lluvia”.
Pedro Luis Barcia, miembro de la Academia Argentina de Letras.

Z: ZARRAPASTROSO Este pentasílabo difícil de pronunciar viene a ser lo contrario de endomingado. No tiene, como éste, una etimología definida, pero sin duda es patrimonial; quien lo dice suele sentirse muy español, aunque se le trabe la lengua. Es sintomático que se haya esgrimido —digo bien, como un arma— para caracterizar el estado actual de la lengua. Podría haberse dicho pobre; pero no. Aquí nos gusta la sonoridad, el patetismo, la garapiña —sí, nos encanta consultar el Diccionario—. Y, sin embargo, la pobreza de una lengua es más anodina y mecánica: se revela en la repetición formularia, en el uniforme gris. Quizá por eso algunos crean que su riqueza consiste en exhibir los galones, bien fulgentes, en algún palco. Otros, menos dados a la prosa de diccionario, preferimos la discreción, que exige más arte y es virtuosa, aunque no se note.
Luis Magrinyà, escritor español, autor de Estilo rico, estilo pobre (Debate).

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/03/11/babelia/1457696732_886352.html

No hay comentarios:

LA MISIÓN DE EDUCAR

Educar es lo mismo que ponerle un motor a una barca. Hay que medir, pesar, equilibrar... y poner todo en marcha. Pero para eso uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, que ese inexperto barco mientras uno lo trabaja, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hasta islas lejanas. Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada. Manuela Fernández

A MI HONORABLE PADRE. 19/05/08

A mi honorable padre.

Me encuentro en una situación difícil, pero cómoda. Es como si flotara en el espacio de los recuerdos. Todo sabe a recuerdos, todo son momentos vividos. Si camino, recuerdo; si pienso recuerdo más intensamente; si tomo cerveza, recuerdo instantes que compartimos; si voy a la compra, él siempre está presente. Todo lo que hay a mi alrededor me recuerda a él. Sueño con su presencia. Fue una persona muy importante en mi vida y para mi vida. Le dije millones de veces que lo quería y eso me reconforta sobremanera. Ahí ando, en estos senderos me encuentro. En alguna ocasión, los lagrimales vierten alguna gota de dolor. Sigo viviéndolo mucho más intensamente que cuando me regalaba su presencia.
Fue un hombre bueno, un buen hombre. Íntegro hasta la exageración. Honesto hasta hacer de la honestidad misma su modo de vivir. Paciente como el mejor chacal que espera el movimiento de su presa para capturarla, él para ayudarla. No tenía palabras de más, las que usaba se llenaban de esperanza y de emoción contenida. Lo quise hasta la profundidad del alma compartida y amiga. Tuve poca comunicación con él en los últimos años porque se apagaba su intelecto y, a la vez, su generosidad de coloso humano.Todo huele a él; todo sabe a él; todo suena a él. A él. A él mismo.

Siempre te recordaré, siempre te querré querido papá.

IN MEMORIAM - Tu hijo Josemari.


A MI MUSA

A MI MUSA

¿Y ahora qué? Ya no estás a mi lado.
Tu presencia se deshace tal el hielo
en fuego, se fija como una obsesión
que me llena y me llega y me yaga
en tremendos nubarrones irónicos
que deshacen amapolas de sueño.
Ese sueño sutil y estremecedor
de tu voz, de tu sonrisa,
de tus angelosos labios,
purpúreos y carnosos.
¡Dímelo al oído cuando estés!
Dime que quieres sólo un susurro mío,
un agradable abrazo mío, tal vez
un espontáneo beso mío.
¡Dímelo cuando estés!
Dime que el sueño sueña,
dime que el amor ama,
dime que sin llorar lloras,
dime que no podemos hacer nada,
dime que me quieres.
¡Dímelo cuando estés!
Te quiero a morir, planeta de mis sueños.

PARA MI VIDA, PARA TI.


PARA MI VIDA, PARA TI.

Amor, azucena celestial,
que nada entre espumosas olas,
¿por qué no me dices que me quieres?
¿por qué no colocas tu dulce,
perfume entre caracolas?
Dime amor, huele mi perfume,
ama mi instante, sueña con
tu sombra, con tu recuerdo,
inventa la estrella, ama el infinito
exhala perfumes inquietos
y dormidos silencios de placer.
¿Por qué no me dices que me quieres?
Hambre de mis venas,
Elegíaca amaca,
Luz de mis luces,
Entrada de mis penas,
Novela sin escribir,
Amor de mi vida.
¿Qué quieres que te diga más?
¿Qué? ¿Qué sueñas?