sábado, 17 de septiembre de 2016

Muere el dramaturgo estadounidense Edward Albee

El autor de '¿Quién teme a Virginia Woolf?' fue galardonado tres veces con el Pulitzer



Edward Albee será recordado siempre por su maestría rompiendo las reglas de los buenos modales, al mostrar con su humor amargo una visión desgarradora de la vida americana. El dramaturgo estadounidense, autor de la célebre de ¿Quién teme a Virginia Woolf?, falleció en su residencia en Long Island tras sufrir una corta enfermedad. El tres veces galardonado con el prestigio premio Pulitzer tenía 88 años de edad.
Su carrera teatral comenzó con Una historia del Zoo (1958), cuando tenía 30 años. Su enigmática y más aclamada llegaría cuatro años después. Fue seleccionada para el Pulitzer tras debutar en Broadway. Pero el éxito le llegó por vía indirecta con los múltiples galardones que recibió Elizabeth Taylor en su adaptación a la gran pantalla.
Mike Nichols llevó ¿Quién teme a Virginia Woolf? al cine en 1966, con Richard Burton y Elizabeth Taylor liderando el reparto. La actriz fue galardonada con el Oscar un año después. Albee, considerado como uno de los mejores dramaturgos de Estados Unidos, recibió el primer Pulitzer por Equilibrio delicado (1967), que también se llevó al cine con Katharine Hepburn y Paul Scofield como estrellas.
Albee ganó otros dos Pulitzer con Seascape (1975) y Tres mujeres altas (1994). El autor nació en Virginia en 1928. A las dos semanas fue adoptado por una familia en Nueva York. Abandonó la casa cuando aún era adolescente. Albee formó parte de la misma generación de dramaturgos que Tennessee Williams, Arthur Miller y Eugene O´Neill. El fallecimiento fue confirmado por su asistente, Jakob Holder.

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/09/17/actualidad/1474081491_867800.html

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LA MISIÓN DE EDUCAR

Educar es lo mismo que ponerle un motor a una barca. Hay que medir, pesar, equilibrar... y poner todo en marcha. Pero para eso uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, que ese inexperto barco mientras uno lo trabaja, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hasta islas lejanas. Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada. Manuela Fernández

A MI HONORABLE PADRE. 19/05/08

A mi honorable padre.

Me encuentro en una situación difícil, pero cómoda. Es como si flotara en el espacio de los recuerdos. Todo sabe a recuerdos, todo son momentos vividos. Si camino, recuerdo; si pienso recuerdo más intensamente; si tomo cerveza, recuerdo instantes que compartimos; si voy a la compra, él siempre está presente. Todo lo que hay a mi alrededor me recuerda a él. Sueño con su presencia. Fue una persona muy importante en mi vida y para mi vida. Le dije millones de veces que lo quería y eso me reconforta sobremanera. Ahí ando, en estos senderos me encuentro. En alguna ocasión, los lagrimales vierten alguna gota de dolor. Sigo viviéndolo mucho más intensamente que cuando me regalaba su presencia.
Fue un hombre bueno, un buen hombre. Íntegro hasta la exageración. Honesto hasta hacer de la honestidad misma su modo de vivir. Paciente como el mejor chacal que espera el movimiento de su presa para capturarla, él para ayudarla. No tenía palabras de más, las que usaba se llenaban de esperanza y de emoción contenida. Lo quise hasta la profundidad del alma compartida y amiga. Tuve poca comunicación con él en los últimos años porque se apagaba su intelecto y, a la vez, su generosidad de coloso humano.Todo huele a él; todo sabe a él; todo suena a él. A él. A él mismo.

Siempre te recordaré, siempre te querré querido papá.

IN MEMORIAM - Tu hijo Josemari.


A MI MUSA

A MI MUSA

¿Y ahora qué? Ya no estás a mi lado.
Tu presencia se deshace tal el hielo
en fuego, se fija como una obsesión
que me llena y me llega y me yaga
en tremendos nubarrones irónicos
que deshacen amapolas de sueño.
Ese sueño sutil y estremecedor
de tu voz, de tu sonrisa,
de tus angelosos labios,
purpúreos y carnosos.
¡Dímelo al oído cuando estés!
Dime que quieres sólo un susurro mío,
un agradable abrazo mío, tal vez
un espontáneo beso mío.
¡Dímelo cuando estés!
Dime que el sueño sueña,
dime que el amor ama,
dime que sin llorar lloras,
dime que no podemos hacer nada,
dime que me quieres.
¡Dímelo cuando estés!
Te quiero a morir, planeta de mis sueños.

PARA MI VIDA, PARA TI.


PARA MI VIDA, PARA TI.

Amor, azucena celestial,
que nada entre espumosas olas,
¿por qué no me dices que me quieres?
¿por qué no colocas tu dulce,
perfume entre caracolas?
Dime amor, huele mi perfume,
ama mi instante, sueña con
tu sombra, con tu recuerdo,
inventa la estrella, ama el infinito
exhala perfumes inquietos
y dormidos silencios de placer.
¿Por qué no me dices que me quieres?
Hambre de mis venas,
Elegíaca amaca,
Luz de mis luces,
Entrada de mis penas,
Novela sin escribir,
Amor de mi vida.
¿Qué quieres que te diga más?
¿Qué? ¿Qué sueñas?