domingo, 25 de marzo de 2007

S.XVIII


La literatura española en el SigloXVIII.
“EL SIGLO DE LAS LUCES”
Concepto de Ilustración
En historia de la cultura, se denomina Ilustración a la ideología innovadora del Siglo XVIII cuyas principales características son:
Racionalismo: la razón se considera la única base del saber. Este hecho favorecerá el desarrollo del pensamiento científico.
Empirismo: frente a cualquier forma de imposición intelectual que pretendiera estar en posesión de la verdad, los ilustrados contrapusieron su fe en la experimentación para poder conocer el mundo y conseguir el progreso.
Criticismo: el ilustrado aspira a someter a crítica racional todo el conocimiento anterior.
Deseo de conocimiento: el ilustrado siente un enorme deseo de conocer por completo el mundo donde habita, de iluminarlo (de ahí el nombre de Ilustración), pero también siente la necesidad de dar a conocer lo aprendido. Esto último explica la aparición de uno de los grandes proyectos de la época: la Enciclopedia Francesa.
Utopismo: se cree que la aplicación de la razón a todos los aspectos de la vida humana permitirá una mejora constante de la sociedad y un progreso económico y cultural ilimitado.
Progreso y felicidad: Deriva y es la causa del carácter anterior. El ilustrado a lo que aspira como objetivo prioritario es a conseguir la felicidad en este mundo.
Reformismo: para lograr el objetivo de conseguir el progreso del ser humano, los ilustrados proponen modernizar la sociedad mediante lentas reformas que serán llevadas a cabo por reyes y gobiernos de carácter absolutista.
Pero puesto que estamos ante unos contenidos que se orientan hacia la literatura y el arte, debemos complementar las etapas anteriores señalando las tres corrientes artísticas que vamos a encontrar en España durante este Siglo:

Corrientes literarias
Posbarroco.
Pretende continuar el estilo, técnicas y temas que fueron característicos del movimiento barroco durante el Siglo XVII. Literariamente no aporta nada nuevo ni de especial calidad.
Neoclasicismo.
Movimiento que se caracteriza por aplicar las ideas propias de la Ilustración y por buscar un regreso a los valores clásicos griegos y romanos. Los rasgos que definen esta corriente podemos resumirlos en los que siguen:
Vuelta al mundo clásico.
Sometimiento a las reglas de creación literaria (principalmente a las de Aristóteles).
Entienden que el arte y la literatura deben buscar la utilidad.
Eliminación de la obra de arte de los sentimientos desbordados.
Imitación de la naturaleza.

Prerromanticismo.
Corriente que anticipa el Romanticismo del Siglo XIX al dar prioridad a los sentimientos por encima de la razón. Esa prioridad que cobran los sentimientos explica la aparición, entre otros, del terror ("el sueño de la razón produce monstruos").
También es característico de esta corriente la ambientación de las obras en una naturaleza estridente, macabra o desbordada: días de tormenta, noches oscuras y tenebrosas, cementerios, ruinas, etc... Esta ambientación será la típica del movimiento romántico.
Sobre las corrientes artísticas citadas anteriormente debemos hacer algunas matizaciones:
En primer lugar, hemos de saber que el Posbarroco ocupa la práctica totalidad de la primera mitad del Siglo XVIII.
En segundo lugar hay que tener en cuenta que en los últimos años del siglo coexisten la corriente neoclásica y la prerromántica. Esta coexistencia no es solo en el tiempo, sino que se da incluso en la obra de algunos escritores, como es el caso de José Cadalso que tiene una parte de su obra que coincide con lo que llamaremos Neoclasicismo (las Cartas marruecas, por ejemplo), y otra parte de la misma a la que podemos llamar prerromántica (las Noches lúgubres).


Características de la Ilustración Española
La Ilustración en España presenta unas cuantas peculiaridades que la diferencian de otros países europeos:
El pensamiento ilustrado llega tardíamente a España. En la primera mitad del siglo empiezan a conocerse y a divulgarse las nuevas ideas, pero no se puede afirmar que exista verdaderamente hasta la segunda mitad del XVIII.
Las vías de entrada del pensamiento ilustrado en España son tres:
· La llegada al trono de la dinastía borbónica procedente de Francia (recordemos que Francia es uno de los países que llevan la voz cantante de la Ilustración).
· Los viajes y relaciones comerciales que ponen en relación los distintos países europeos.
· Los periódicos, que nacen en esta época y se abren a la difusión de las nuevas ideas.
· La internacionalización de la cultura, conseguida mediante las constantes traducciones de obras y contactos entre intelectuales.
Entre los autores que en la primera mitad del siglo introducen ideas ilustradas hay que destacar a Benito Feijoo.
Alcance limitado. En España, esta corriente de pensamiento afectó solamente a una minoría de políticos, intelectuales y periodistas, pero fue rechazada por el pueblo y la nobleza, apegados a valores del pasado como el estilo barroco.
Carácter moderado. Frente al radicalismo de otros países -como es el caso de Francia-, en España nunca se cuestionaron algunos aspectos básicos, como la monarquía absoluta o los dogmas religiosos.
Apoyo de la monarquía. Las ideas de los ilustrados fueron apoyadas por la monarquía, sobre todo, durante el reinado de Carlos III. Las reformas que se iniciaron fueron, por tanto, impuestas desde el poder absoluto.

Características generales del S. XVIII
La literatura más típica y característica del siglo XVIII es la de la segunda mitad del siglo. En esos años, como ya hemos visto, se desarrollan en España dos corrientes literarias: el neoclasicismo y el Prerromanticismo. Estas dos corrientes presentan unos rasgos comunes:
Utilidad.
Didactismo.
Vehículo para la difusión de la ideología ilustrada.
A. La prosa del siglo XVIII
El género literario más importante de la prosa del siglo XVIII es el ensayo, ya que, como hemos visto, los rasgos que predominan en esta época se desarrollan mejor con la exposición teórica de ideas, pensamientos y críticas. Entre los ensayistas más conocidos de la época hay que resaltar a Feijoo y a Jovellanos.
El ensayo ilustrado tuvo un cauce de difusión muy importante en los periódicos. Aunque habían aparecido esporádicamente en siglos anteriores, es durante el XVIII cuando se produce un desarrollo pleno del periodismo. La rápida divulgación de la prensa escrita (gracias a una lectura cómoda y barata) tuvo dos consecuencias:
La toma de conciencia de la importancia de una información sistemática.
El reconocimiento por parte de los gobiernos de la capacidad de influencia del periodismo en la opinión pública.
La finalidad de los periódicos del siglo XVIII no pudo ser informativa (dadas las dificultades de comunicación y lo tardío de la llegada de las nuevas noticias), sino que fue...
Educativa.
Divulgativa.

B. La poesía en el Siglo XVIII
En la poesía del Siglo de las Luces suelen hacerse diferentes etapas, con el fin de poder apreciarla con mayor claridad:
Etapas en la poesía del Siglo XVIII
Poesía posbarroca.
Este tipo de poesía se da durante toda la primera mitad del siglo. Se trata de una continuación de la poesía barroca y una imitación constante de los maestros de ese movimiento: Góngora y Quevedo.
Poesía rococó.
Entre 1750 y 1770 aproximadamente nos encontramos con una nueva forma de hacer poesía que recoge ya las nuevas tendencias europeas. Los rasgos que la definen son:
Enfrentamiento con el estilo barroco.
Vuelta a los modelos clásicos (griegos y romanos) y del Renacimiento español.
Numerosas innovaciones métricas.
Los temas más destacados son:
· Pastoriles.
· El amor, visto de una forma sensual y tierna
· Los placeres de la vida: el vino, las fiestas, el cuerpo femenino, etc...
Poesía ilustrada.
Desde 1770 hasta 1790, aproximadamente, la poesía española del XVIII se llena de los grandes temas que preocupan a los ilustrados:
La amistad y la solidaridad.
La búsqueda de la felicidad y del bien común.
La importancia de la educación.
El papel de la mujer en la sociedad.
La crítica de las costumbres.
Aparte de lo anterior, la poesía de este período presenta otros caracteres:
_ Sometimiento a las reglas de arte. Los autores de la época piensan que existen unas normas que marcan lo que debe ser una obra literaria correcta.
_La finalidad de la poesía entienden que debe ser didáctica. Esto explica la abundancia de fábulas, género muy útil para conseguir el ideal ilustrado de "enseñar entreteniendo".
Poesía prerromántica.
En los últimos años del siglo empiezan a aparecer autores y obras en las que se expresa de un modo directo los sentimientos más íntimos sin someterse a las normas preestablecidas. Los caracteres que la definen pueden ser:
- Los temas más característicos son la soledad, el fracaso amoroso, la muerte.
- La ambientación tenebrosa (tumbas, ruinas, noches tormentosas y misteriosas).
- Lingüísticamente se caracterizan por la abundancia de exclamaciones, apóstrofes.

El teatro en el siglo XVIIIComo sucedía con la poesía, durante toda la primera mitad del siglo las formas teatrales que predominan son herederas del Barroco, tanto en temas como en formas.
En la segunda mitad del siglo aparecerá lo que denominamos teatro neoclásico. Los caracteres que lo definen son los que siguen a continuación:
Intención didáctica. Para los ilustrados el teatro constituía el mejor medio de propaganda de sus ideas de reforma de la sociedad.
Sometimiento a las reglas. Algunas de las reglas que se aplicaron en la época son:
El argumento representado debe respetar la verosimilitud.
Guardar el decoro: los personajes deben comportarse, hablar y actuar de acuerdo con su sexo y condición social.
Respetar las unidades de lugar, tiempo y acción.
No mezclar tragedia y comedia.
No presentar escenas violentas, sino narrarlas en escena cuando sea el caso.
No situar más de tres personajes en escena a la vez, y no dejarla nunca vacía.
Eliminar el personaje del gracioso.
Utilizar un lenguaje claro.
Entre los autores más destacados encontramos a Leandro Fernández de Moratín, autor, entre otras, de El sí de las niñas[1], El barón, La comedia nueva o El café, La derrota de los pedantes, La mojigata, El viejo y la niña
[1] http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/Moratin/autor.shtml

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LA MISIÓN DE EDUCAR

Educar es lo mismo que ponerle un motor a una barca. Hay que medir, pesar, equilibrar... y poner todo en marcha. Pero para eso uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, que ese inexperto barco mientras uno lo trabaja, irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hasta islas lejanas. Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada. Manuela Fernández

A MI HONORABLE PADRE. 19/05/08

A mi honorable padre.

Me encuentro en una situación difícil, pero cómoda. Es como si flotara en el espacio de los recuerdos. Todo sabe a recuerdos, todo son momentos vividos. Si camino, recuerdo; si pienso recuerdo más intensamente; si tomo cerveza, recuerdo instantes que compartimos; si voy a la compra, él siempre está presente. Todo lo que hay a mi alrededor me recuerda a él. Sueño con su presencia. Fue una persona muy importante en mi vida y para mi vida. Le dije millones de veces que lo quería y eso me reconforta sobremanera. Ahí ando, en estos senderos me encuentro. En alguna ocasión, los lagrimales vierten alguna gota de dolor. Sigo viviéndolo mucho más intensamente que cuando me regalaba su presencia.
Fue un hombre bueno, un buen hombre. Íntegro hasta la exageración. Honesto hasta hacer de la honestidad misma su modo de vivir. Paciente como el mejor chacal que espera el movimiento de su presa para capturarla, él para ayudarla. No tenía palabras de más, las que usaba se llenaban de esperanza y de emoción contenida. Lo quise hasta la profundidad del alma compartida y amiga. Tuve poca comunicación con él en los últimos años porque se apagaba su intelecto y, a la vez, su generosidad de coloso humano.Todo huele a él; todo sabe a él; todo suena a él. A él. A él mismo.

Siempre te recordaré, siempre te querré querido papá.

IN MEMORIAM - Tu hijo Josemari.


A MI MUSA

A MI MUSA

¿Y ahora qué? Ya no estás a mi lado.
Tu presencia se deshace tal el hielo
en fuego, se fija como una obsesión
que me llena y me llega y me yaga
en tremendos nubarrones irónicos
que deshacen amapolas de sueño.
Ese sueño sutil y estremecedor
de tu voz, de tu sonrisa,
de tus angelosos labios,
purpúreos y carnosos.
¡Dímelo al oído cuando estés!
Dime que quieres sólo un susurro mío,
un agradable abrazo mío, tal vez
un espontáneo beso mío.
¡Dímelo cuando estés!
Dime que el sueño sueña,
dime que el amor ama,
dime que sin llorar lloras,
dime que no podemos hacer nada,
dime que me quieres.
¡Dímelo cuando estés!
Te quiero a morir, planeta de mis sueños.

PARA MI VIDA, PARA TI.


PARA MI VIDA, PARA TI.

Amor, azucena celestial,
que nada entre espumosas olas,
¿por qué no me dices que me quieres?
¿por qué no colocas tu dulce,
perfume entre caracolas?
Dime amor, huele mi perfume,
ama mi instante, sueña con
tu sombra, con tu recuerdo,
inventa la estrella, ama el infinito
exhala perfumes inquietos
y dormidos silencios de placer.
¿Por qué no me dices que me quieres?
Hambre de mis venas,
Elegíaca amaca,
Luz de mis luces,
Entrada de mis penas,
Novela sin escribir,
Amor de mi vida.
¿Qué quieres que te diga más?
¿Qué? ¿Qué sueñas?